Fecha de publicación: 3 agosto 1948
Adaptación de la novela del mismo nombre del escritor inglés Anthony Hope (1863 - 1933). Secuela de "El prisionero de Zenda" del mismo autor.
Ilustró Octavio E. Moraga.
cbr - ManuelVS
Adaptaciones de novelas y películas años 40 - 50 en formato historieta de la revista argentina AVENTURAS
¡Muchísimas gracias! Tuve el libro en mi querida colección "Robin Hood", pero en algún momento me deshice de él, como de algunos otros (sin pensarlo bien, y lamentándolo amargamente años más tarde), y no logré recuperarlo, aunque sí conseguí rescatar "El prisionero de Zenda" y otros de Dickens, también mis favoritos. Eso sí, el momento del "ajusticiamiento" de Ruperto por Rodolfo es mucho más dramático en la novela. ("Su dedo, apretando el de Ruperto en torno al gatillo parecía un hombre estrangulando a otro...) Lo obligó a matarse con el propio revólver con que lo amenazaba. La cita es de memoria, así que no será exacta; pero su esencia es la misma y me quedó grabada. -CMF
ResponderEliminarMuy acertado su comentario sobre el final de Ruperto. Así sucede con las adaptaciones aunque sean muy buenas, nada se compara al original. Lo mismo sucede en el cine. Según mi opinión a colección Robin Hood fue una de las mejores en su época, que también recuerdo con cariño.
EliminarVoy a discrepar un poco con lo absoluto de esa afirmación. He visto varias versiones fílmicas de novelas que, a mi juicio, las enriquecieron y hasta superaron. Por ejemplo "The lost moment", sobre "Los papeles de Aspen", de James. Para mí la película, que introdujo temas no existentes en la novela, se hizo más atractiva que el libro. Y no fue la única. En cuanto a las adaptaciones de historieta, la que hizo Roberto Valenti de "En la noche del pasado", en la revista "Intervalo" superó inclusive, en mi concepto, a la versión cinematográfica, que encontré excelente. Cuando, muchos años después de haber visto una y otra, accedí por fin a la novela, confieso que esta me decepcionó. Va en gustos, supongo. -CMF
ResponderEliminarCoincido con que hay versiones que superan artísticamente los originales, pero no las llamaría adaptaciones, sino como en Música "variaciones sobre un tema de...".
EliminarO acertadamente "Versión libre".
Cuando me refiero a las adaptaciones, tomo el concepto de la época en que surgieron. Su finalidad era transmitir en forma sencilla y con otros lenguajes, las grandes obras de la literatura a personas que, se suponía, no leerían los originales.
Por lo tanto deberían respetar los argumentos, la atmósfera y el mensaje del autor. En este sentido entonces, no sería válido proponer cambios en los textos.
Así es que en las primeras adaptaciones en viñetas, no había o pocos "globos" de diálogo, sino fragmentos del texto lo mas fieles posibles al original acompañados por dibujos.
Esta reflexión podría trasladarse al tema de las traducciones. Sin ser extremistas aceptando el antiguo dicho "traductor-traidor", sostengo que el traductor debería apegarse lo más posible al pensamiento y estilo del autor a traducir.
Pero esta es otra historia .......
Totalmente de acuerdo con esos conceptos. Pero... el tema de las traducciones en los últimos tiempos ha derivado a verdaderas barbaridades, como las que se hacen en los subtitulados de las películas y, sobre todo, en los doblajes de televisión, que tienen infinito arraigo en el oído popular. No se respeta la gramática ni las más elementales normas de la lengua. Todo vale... Y así vamos. En un terreno más formal, las traducciones de la obra escrita, hay más escrúpulos, por lo general, aunque no abunde la perfección. En lo personal tuve varios desacuerdos con traducciones de mis relatos al inglés, ya que manejo bastante bien ese idioma y puedo advertir los errores. Pero tuve una grata sorpresa nada menos que en Hungría, pues allí me tocó una traductora que extremó su celo al punto de escribirme varias veces para consultarme sobre puntos que le planteaban dudas. No es nada frecuente, y debe agradecerse cuando se presenta. ¡Saludos!
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